1) Forma jurídica y estructura de la clínica
En qué consiste:
Es el “marco” desde el que operas: si trabajas como autónoma/o, como sociedad, o con varios titulares/socios. Aquí lo importante no es el nombre, sino que esté claro quién responde, quién firma, quién presta el servicio y cómo se estructura la actividad cuando hay equipo o varias líneas (asistencial vs otras actividades).
Checklist
Mi forma jurídica (autónomo/sociedad) está alineada con cómo funciona hoy la clínica.
Está claro quién es titular/responsable del centro y quién firma/representa.
Si hay socios o varias personas implicadas, la relación está definida (no “por confianza”).
La clínica no mezcla actividades distintas sin tenerlo claro (asistencial vs no asistencial).
2) Centro sanitario, licencias y encaje con Sanidad
En qué consiste:
Es todo lo que acredita que el centro puede operar como clínica: registro/autorización sanitaria cuando aplica, y licencias/permisos asociados a la actividad y al local. Es la base para evitar problemas con inspecciones, y para que lo que haces, lo que anuncias y lo que figura oficialmente sea coherente.
Checklist
Tengo claro si mi actividad requiere autorización/registro como centro sanitario en mi CCAA.
Si aplica, dispongo del número de registro/autorización y está actualizado.
El local/actividad tiene las licencias/permisos necesarios (según el caso).
Lo que ofrecemos y cómo lo presentamos es coherente con el encaje sanitario del centro.
3) Publicidad sanitaria (lo que se puede y lo que no)
En qué consiste:
Es el marco que regula cómo una clínica sanitaria puede comunicarse y promocionarse: web, anuncios, redes, cartelería, etc. No es “no se puede hacer marketing”, es que hay reglas: identificación sanitaria, prudencia con afirmaciones/promesas, y especial cuidado con casos reales/testimonios si tu marco autonómico lo limita.
Checklist
Distingo claramente comunicación sanitaria vs otras actividades (si las hay).
Si corresponde, incluyo identificación/nº registro en los soportes donde aplica.
Evito mensajes de riesgo: promesas, resultados garantizados, afirmaciones absolutas.
Tengo criterio con casos reales/testimonios (y los uso solo si encajan con normativa y ética).
4) Hojas de reclamaciones y gestión de reclamaciones
En qué consiste:
No es solo “tener hojas”: es saber diferenciar reclamaciones de consumo (servicio, cobro, atención) vs reclamaciones sanitarias, y tener un protocolo para responder, registrar y custodiar documentación. Esto protege a la clínica y evita respuestas improvisadas.
Checklist
Dispongo de hojas de reclamaciones cuando aplica y sé cómo entregarlas.
Distingo reclamación de consumo vs sanitaria (y cómo se tramita cada una).
Tengo un protocolo interno de respuesta (quién responde, plazos, forma).
Registro las reclamaciones/incidencias relevantes y conservo documentación asociada.
5) Seguros obligatorios y recomendables (para cubrir el riesgo correcto)
En qué consiste:
En clínica suele confundirse “tener un seguro” con “estar cubierto”. Lo relevante es tener la cobertura adecuada para: acto profesional, actividad del centro, y casos particulares (equipo, estructura, etc.). El mínimo suele incluir RC profesional y, según modelo, cobertura de centro/actividad.
Checklist
Tengo Responsabilidad Civil Profesional (acto asistencial).
Tengo cobertura del centro/actividad (según el caso).
La póliza encaja con cómo trabajamos (servicios, equipo, modalidades).
Sé exactamente qué cubre y qué no (no es “creo que sí”).
6) Protección de datos en clínica (RGPD en modo real)
En qué consiste:
En salud tratas datos especialmente sensibles, así que esto no es un trámite. Incluye: identificar tratamientos, accesos, custodia de historias clínicas/documentos, encargados de tratamiento (software, gestoría, etc.), y que el día a día del equipo sea coherente con la protección de datos.
Checklist
Tengo Registro de Actividades de Tratamiento (RAT) y está actualizado.
Tengo bases legales y documentación asociada (información al paciente, etc.).
Sé quién accede a qué (no “todo el mundo a todo”).
Custodia y seguridad de documentación clínica y comunicaciones están ordenadas.
Proveedores (software, gestoría, etc.) están correctamente encajados como encargados si aplica.
7) Consentimientos e información clínica (consentimiento informado y documentación)
En qué consiste:
Incluye el consentimiento informado cuando aplica, el derecho del paciente a información clara y la coherencia entre lo que se hace clínicamente y lo que se documenta. No es “una firma”: es que el paciente entienda proceso, límites, tratamiento de datos y condiciones.
Checklist
Uso consentimiento informado cuando corresponde por tipo de intervención/servicio.
Los documentos que firma el paciente son coherentes con lo que hacemos de verdad.
La información al paciente (proceso, condiciones, cancelaciones, etc.) es clara y estable.
Custodio correctamente la documentación clínica.
8) Equipo, colaboradores y riesgos laborales/laborales (incluye falsos autónomos)
En qué consiste:
Aquí entra el “modelo de relación”: plantilla, colaboradores, mixto. Lo crítico es que la realidad diaria (horarios, dependencia, dirección, integración) sea coherente con la modalidad. Si no lo es, aparece riesgo (incluido falsos autónomos) y conflictos.
Checklist
Está claro quién es trabajador y quién es colaborador, y por qué.
La operativa diaria encaja con esa relación (no solo “el contrato/alta”).
Roles, coordinación y responsabilidades están definidos (para no improvisar).
He revisado señales típicas de riesgo: subordinación, horarios impuestos, dependencia, integración total.
9) Prevención de riesgos laborales (si aplica por estructura)
En qué consiste:
Cuando hay estructura de equipo, local y actividad, la prevención no es opcional. Incluye evaluación de riesgos, medidas, documentación y organización mínima para cumplir y proteger al equipo.
Checklist
Tengo encajada la prevención de riesgos laborales según mi estructura.
Evaluación/medidas/documentación están al día si aplica.
El equipo conoce el mínimo (no es “papel en carpeta”).
10) Fiscalidad básica y facturación (cumplimiento, no finanzas)
En qué consiste:
No es “gestión financiera”, es cumplimiento: emitir facturas correctamente, impuestos que correspondan (IVA/IRPF según caso), retenciones si hay alquiler, y usar sistemas de facturación coherentes con la normativa (especialmente con cambios de facturación y comunicación con Agencia Tributaria).
Checklist
Mi facturación se emite con sistema correcto (no “Word/Excel” sin control).
Tengo claro si aplico IVA o exención según actividad/servicio.
Presento impuestos y modelos que correspondan (según mi caso).
Si hay alquiler con retención, lo tengo correctamente gestionado.
Mi software/proceso de facturación está preparado para normativa vigente.